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Para hoy te hemos preparado una nueva ficha en la que toda nuestra atención se centrará en un árbol, el “Fagus sylvatica”.

Estamos casi seguros de que por ese nombre no sabrás ni de lo que estamos hablando, pero, si en vez de su denominación científica te decimos la común, “haya”, la situación cambia.

Como quizás ya sepas, el haya es un árbol caducifolio, productor de hayucos. Sus plantaciones se extienden por todo el norte de España, por lo que, si vives en alguna de esas regiones, con casi total seguridad, te habrás topado con esta especie.

¡Incluso puede que tengas uno en el jardín!

En este nuevo artículo del blog oficial de Husqvarna, analizaremos todas y cada una de las características principales del Fagus sylvatica. Además, detallaremos sus usos más importantes (que son numerosos y variados).

Y si lo que te interesa es su cultivo, no te preocupes, también explicaremos cuáles son las necesidades y los requisitos de plantación y algo que quizás ya no te guste demasiado, las enfermedades o plagas que pueden afectar negativamente a su desarrollo.

Dicho esto, ¿empezamos?

Fagus sylvatica: qué es, qué características tiene y cuáles son sus usos principales

Nombre científico: Fagus sylvatica

Nombre común: Haya

Clase: Magnoliopsida

Orden: Fagales

Familia: Fagaceae

Género: Fagus

Origen: El Fagus sylvatica es originario del centro y oeste de Europa, regiones en las que suele comportarse como un árbol de llanura.

Distribución: Esta especie vegetal se comporta como un árbol de llanura y se extiende por todo el continente europeo. Por el sur es habitual encontrársela por las umbrías de algunas montañas. En la Península Ibérica se distribuye en el norte, desde los Ancares hasta el Pirineo Oriental. En estas zonas es frecuente que forme bosques densos o que aparezca mezclado con otros árboles como por ejemplo los robles, los abetos o los pinos.

¿Cuáles son las características de este árbol?

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El Fagus sylvatica, conocido comúnmente como haya, es un árbol de follaje caducifolio que puede llegar a alcanzar los 40 metros de altura. Dispone de un tronco esbelto, recto y con una corteza de color gris-claro.

La copa puede tener una forma diferente de acuerdo al desarrollo que tenga el haya, es decir, si el árbol crece formando densos bosques o si en cambio lo hace de manera aislada. En el primer caso es estrecha con ramas ascendentes y en el segundo se presenta redondeada con ramas horizontales.

Su sistema radicular, pese a profundizar poco, está muy desarrollado.

Las raíces secundarias crean una maraña de rizomas superficiales que son los encargados de reciclar nutrientes y absorber el agua que necesita el árbol para desarrollarse. En cuanto a sus ramas, cabe señalar que pueden crecer de manera horizontal (cuando el haya se desarrolla aislada) o vertical (cuando forma parte de un denso bosque).

¿Y cómo son sus hojas?

Las hojas del Fagus sylvatica son caducas, simples, alternas, elípticas u ovaladas y con los nervios muy marcados. Presentan un color verde vivo cuando son jóvenes y oscuro a medida que maduran. Tienen una longitud máxima de 10 centímetros. Cuando nacen, aparecen cubiertas de un pelo sedoso que van perdiendo con el paso del tiempo.

El haya florece en primavera.

Es una especie monoica o, dicho de otro modo, puede ser de un género u otro, pero no de ambos. Las flores masculinas crecen agrupadas en inflorescencias al final de un largo pedúnculo péndulo y las femeninas se desarrollan en grupos de hasta 3 y sobre un pedúnculo corto y erecto.

Ambas carecen de corola.

Los frutos del haya son los hayucos. Éstos están cubiertos por una cúpula leñosa con escamas y en su interior guardan 2 o 3 semillas (generalmente sólo un par de ellas, no más). Son de color marrón oscuro, maduran durante del otoño y son muy ricas en almidón y sustancias oleosas.

Los usos principales del Fagus sylvatica: Desde sus propiedades medicinales a su utilización en la agricultura

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Si nos has estado siguiendo en cada nuevo artículo que publicábamos, sabrás que muchas de las especies que hemos analizado tienen numerosas aplicaciones.

Y el Fagus sylvatica no iba a ser menos.

Este árbol es perfecto para una serie de usos, como por ejemplo la utilización de la madera en la fabricación de muebles o como tratamiento de algunas afecciones. Sus propiedades y características así lo hacen posible.

Del haya se aprovecha la madera, las hojas y los frutos.

La madera

La madera del Fagus sylvatica es muy fácil de trabajar.

Es homogénea, fina y de un color claro. Estas características la convierten en un elemento muy apreciado en ebanistería y en la elaboración de muebles. Asimismo, también se emplea en la fabricación de papel, tableros, tarimas e incluso instrumentos.

Las aplicaciones de la madera no sólo se centran en la producción de mobiliario, su leña también es buena para quemar y producir carbón vegetal. Además, el aceite que se saca de la brea de la madera, la creotosa, se ha utilizado como tratamiento antiséptico y desinfectante.

Las hojas

La utilización de sus hojas se centra en el tratamiento de por ejemplo síntomas gripales, resfriados, bronquitis, faringitis, odontalgias y diarreas. Pese a ser positivas para tratar estas afecciones, siempre es recomendable acudir a un profesional.

Los principios activos de las hojas son: pentosas, metilpentosa (ramnosa), idalina, flavonoides.

Los frutos

¿Y para qué se aprovechan los frutos?

Los hayucos se utilizan para el engorde de algunos animales, sobre todo de la cerda. También se emplean para la elaboración y extracción de aceite para quemar o para uso comestible. Este último tiene la propiedad de no volverse rancio.

Aunque son frutos comestibles y muy nutritivos, su abuso puede producir malestar intestinal.

Como siempre decimos cuando nos encontramos ante una planta con usos medicinales, en caso de duda, es mejor acudir a un profesional para que éste te aconseje y te ayude a determinar si la especie es buena para tu salud.

Recuerda, ¡mejor prevenir que curar!

¿Cuáles son los cuidados que necesita el Fagus sylvatica?

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El Fagus sylvatica, como muchas otras plantas, necesita unos cuidados especiales para que su desarrollo sea óptimo.

Crecerá mejor cuando las condiciones de cultivo sean las adecuadas y con esto, nos estamos refiriendo a las características del suelo, a los riegos o a por ejemplo la luz solar.

Para un buen cultivo de Fagus sylvatica, debes saber lo siguiente:

– Se desarrollará de forma óptima en suelos ácidos, neutros, alcalinos o muy alcalinos. Las raíces crecerán mejor cuando el terreno tenga una textura arenosa o arcillosa. Tolera tanto terrenos secos como húmedos.

– Los riegos van a depender del tipo de suelo en el que se encuentre el haya y de otras condiciones como la exposición al sol, las temperaturas (con mucho calor hay que regarlo abundantemente) o por ejemplo la época del año en la que nos encontremos. La humedad tiene que tener un equilibrio y la zona de cultivo debe estar bien drenada (no tolera los encharcamientos).

– En cuanto a la luz requerida, el haya no es muy exigente. Esta especie se desarrolla adecuadamente tanto en los lugares sombríos o con mucha sombra, como en zonas bañadas por el sol.

– El Fagus sylvatica soporta vientos fuertes y polución, pero no sobrevive a las fuertes heladas.

– La multiplicación se suele hacer mediante el uso de semillas. La reproducción por esquejes es muy difícil de conseguir, pues el enraizamiento se convierte en un tema complejo.

Es muy resistente a la poda por lo que es habitual verlo formando setos o pantallas vegetales, sobre todo en las regiones del centro y norte de Europa. En este sentido, goza de un gran interés ornamental.

El abonado no es necesario. Este árbol es capaz de extraer los nutrientes del suelo y del ambiente, por lo que el abono ya no es un requisito imprescindible. En el caso de que sea un ejemplar joven, puedes suministrar estiércol para favorecer el crecimiento.

Las enfermedades y plagas que pueden afectar al Fagus sylvatica

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El Fagus sylvatica, pese a ser una especie resistente, su crecimiento puede verse afectado por diferentes enfermedades y plagas. Este tipo de afecciones provocan un mal desarrollo del árbol y en ocasiones deformaciones y podredumbre en alguna de sus partes.

El pulgón

Es una de las plagas más habituales en cualquier cultivo.

Este pequeño insecto, de reproducción fácil, se alimenta de la savia del árbol y es el responsable de elaborar una especie de sustancia pegajosa que termina por desarrollar la negrilla (hongo que se alimenta de la planta y la debilita).

Para evitar esta plaga, lo mejor es fertilizar adecuadamente, regar el árbol y limpiar bien el suelo para eliminar el material muerto y las malas hierbas.

Los escarabajos

El escarabajo es un insecto cuyo cuerpo está protegido por un duro exoesqueleto.

Se alimenta de las hojas, de la madera (tanto viva como muerta) y del polen de las flores. En definitiva, ataca a las partes verdes de una planta.

Es la peste causante de la destrucción de la madera y de cultivos completos.

El oidio

El oidio es una enfermedad que surge en primavera, pero cuyos efectos se pueden prolongar hasta el otoño.

Es una afección fúngica que cubre las hojas, los frutos y las ramas con una pátina de polvo blanco. Este polvillo causa malformaciones. Además, tiene consecuencias negativas en la floración pues evita el desarrollo de las flores.

El oidio prefiere atacar a las plantas jóvenes y lo hace cuando las condiciones de cultivo no son las adecuadas.

 

Resumen
Fagus sylvatica, una de las especies más cultivadas en el territorio peninsular
Nombre
Fagus sylvatica, una de las especies más cultivadas en el territorio peninsular
Descripción
En esta ficha analizaremos las características del fagus sylvatica, más conocido como haya. Además, detallaremos los cuidados y las enfermedades y plagas.
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